Una crisis epiléptica prolongada es una carrera contra el reloj donde, históricamente, las familias y el entorno del paciente solían llevar las de perder. Hasta hoy, el manejo de estas emergencias en México dependía casi exclusivamente de la llegada de una ambulancia. Sin embargo, la reciente aprobación de la COFEPRIS para una terapia de rescate de administración bucal cambia las reglas del juego: pone en manos de padres y cuidadores una intervención inmediata que antes solo era posible en el ámbito hospitalario.

Cambiando el paradigma del cuidado de la epilepsia en México
Para comprender la importancia de este avance, es necesario precisar qué sucede en el cerebro durante una crisis. Cuando la actividad eléctrica neuronal se sale de control por más de cinco minutos, el riesgo de daño permanente aumenta exponencialmente. Esta realidad pone en alerta cada segundo de los padres y cuidadores de quien padece esta condición.
La llegada de midazolam en solución líquida (desarrollada por el laboratorio Exeltis) no es solo “un medicamento más”; es la primera herramienta en México que permite una intervención ambulatoria eficaz mediante la absorción transmucosa. Al aplicarse directamente en la mucosa de la mejilla, el fármaco entra al torrente sanguíneo con una rapidez comparable a la vía intravenosa. En un momento de crisis, donde el “miedo a la aguja” o la dificultad de resolver la situación pueden retrasar la atención, esta alternativa bucal salva segundos vitales.
La ciencia detrás del minuto cinco
La neurología pediátrica es clara: cada segundo de actividad convulsiva descontrolada erosiona la reserva cognitiva del menor. El Dr. Alejandro Olmos López, coordinador del Centro de Atención Integral de Epilepsia 32, establece el marco crítico:
“La crisis epiléptica prolongada se identifica cuando dura más de dos minutos respecto al tiempo habitual del paciente. Si estas crisis se extienden más allá de cinco minutos, es poco probable que se detengan por sí solas, lo que incrementa el riesgo de daño neuronal y muerte”.
Esta realidad cobra dimensiones alarmantes en un país donde se estima que 2 millones de personas viven con esta condición. El Dr. Juan Carlos Reséndiz Aparicio, jefe de Neurología del Hospital Psiquiátrico Infantil “Dr. Juan N. Navarro”, enfatiza que cada paciente es un universo distinto que requiere una respuesta personalizada y veloz.
Hacia una sociedad más libre y preparada
La epilepsia afecta el sistema nervioso, pero su impacto se extiende a la educación y la economía familiar. Por ello, esta terapia de rescate -disponible bajo prescripción médica debe integrarse en un plan de acción responsable:
- Observación: El cronómetro es su mejor aliado; mida la duración desde el inicio.
- Protección: Evite golpes, pero no restrinja los movimientos de la persona.
- Higiene de vía aérea: Coloque a la persona de lado y nunca introduzca objetos en la boca.
- Administración: Aplique la terapia bucal según la dosis y guía prescrita por su neurólogo.
“Esta terapia ya se encuentra disponible en todo el país en diferentes presentaciones acorde con las etapas de crecimiento de los pacientes. Cabe destacar que, al ser una molécula de la familia de las benzodiacepinas, su uso requiere de prescripción médica y una sencilla guía de uso para familiares y cuidadores, lo que brinda seguridad y tranquilidad para quien más lo necesita”, señala la Dra. González Carmona.
El acceso oportuno a la tecnología médica fortalece nuestro bienestar y el de todos los que nos rodean. Una sociedad que sabe cuidar a sus niños en los momentos de mayor vulnerabilidad es la base de una comunidad más sana, resiliente y preparada para el futuro.
Guía rápida ante una crisis epiléptica
Basado en el Curso de Concienciación sobre Epilepsia y Administración de Medicación de Emergencia (NHS).
- Qué sí hacer:
- Mantener la calma y tranquilizar a los presentes.
- Proteger la cabeza de la persona con algo suave.
- Colocarla de lado para mantener la vía aérea despejada.
- Retirar objetos peligrosos del entorno.
- Medir la duración exacta de la crisis.
- Qué no hacer:
- No introducir objetos en la boca.
- No intentar sujetar o restringir los movimientos.
- No ofrecer alimentos o líquidos hasta que esté totalmente consciente.
- No trasladar a la persona innecesariamente, salvo riesgo inmediato o si la crisis supera los 5 minutos.
Referencias
Para la elaboración de este artículo, nos basamos en el rigor científico de las instituciones líderes en neurología a nivel global:
- Asociación Española de Pediatría. (2021). Midazolam. Pediamecum. https://www.aeped.es/comites/cm/pediamecum/principios-activos/midazolam
- Aparicio, J. C. R., García, M. R., & Martínez, E. C. (2023). Registro multicéntrico de epilepsia en México. Revista De Neurología, 78(01), 9. https://doi.org/10.33588/rn.7801.2023296
- Fisher, R. S., Cross, J. H., D’Souza, C., French, J. A., Haut, S. R., Higurashi, N., Hirsch, E., Jansen, F. E., Lagae, L., Moshé, S. L., Peltola, J., Roulet Perez, E., Scheffer, I. E., Schulze-Bonhage, A., Somerville, E., Sperling, M., Yacubian, E. M. T., & Zuberi, S. M. (2017). Operational classification of seizure types by the International League Against Epilepsy: Position paper of the ILAE Commission for Classification and Terminology. Epilepsia, 58(4), 522–530. https://doi.org/10.1111/epi.13670
- International League Against Epilepsy. (2014). Definición clínica práctica de la epilepsia. https://www.ilae.org/files/ilaeGuideline/Definition-2014-Epilepsia-Spanish.pdf
- National Institute for Health and Care Excellence. (2025). Epilepsies in children, young people and adults (NICE Guideline NG217). https://www.nice.org.uk/guidance/ng217
- NHS Education for Scotland. (s. f.). Paediatric epilepsy awareness and emergency medication training.
https://epilepsysociety.org.uk/sites/default/files/2025-11/DELEGATE%20PACK%20OCT%202025%206HR.pdf

